Es de las tareas más repulsivas de la casa. Intento organizarme de manera que planchando una vez a la semana, no se me acumule mucha ropa, pero casi nunca lo consigo, porque casi nunca llevo la rutina de planchar una vez a la semana.
Lo que más odio son las camisas, no hay manera, y si no se ha tenido en cuenta que después de lavarlas hay que plancharlas a la hora de comprarlas, peor. antes las planchaba como lo hacía mi madre (no me voy a poenr a explicarlo), pero ahora he encontrado un truco mejor: pancho cuello, mangas por delante y por detrás, y la parte superior de detrás, luego abotono y así, tal cual, plancho pro delante y por detrás... una maravilla... o a lo mejor, como es novedad, me resulta menos traumático.
Otro truco que uso es clasificar la ropa por usuario. En cada una de las sillas del comedor coloco la ropa de cada miembro de la fmialia, y las sábanas en la mesa... para no aburrirme, depende del día, plancho una prenda de cada uno, o todas las prendas de uno...
Y por último, siempre con la tele puesta, al menos estoy entretenida con algo... odio planchar.
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