A cambio de PAJARITO, mi vecina, a la que le gusta (a su hija, 5 años, y a ella) atrapar bichos varios, decidió dejarnos sin retorno un bichito, un saltamontes de color verde la mar de bonito, que yo le comenté que rápido se me escaparía.
Error cometí cuando llegué a casa con la cajita y el simpático animalillo y enseñárselo a los peques, los cuales automáticamente se enamoraron de él... incluso, cosa rarísima en ellos, le pusieron nombre, SNICK.
El caso es que SNICK, se apoderó del corazón de mis criaturitas, y lo mareaban de un lado a otro en su pequeña cajita... todos los días desde el viernes pensaba la forma en la que SNICK podía salir de nuestras vidas de una manera elegante y volver a saltar y brincar cual saltamontes que era.
Esta noche hemos decidido que es hora de que SNICK tenga su propia familia, encuentre a una bonita saltamontes y tengan saltamontitos, así que los nenes y yo hemos dejado la cajita abierta y... que tengas una bonita vida...

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