martes, 2 de diciembre de 2014
PROBLEMA CON LAS COLADAS
Anoche estuve, para variar, liada con la ropa... dos coladas de la peque, una de color y la otra de ropa clara... qué rico olor deja en la ropa el suavizante, y qué pronto se va... no consigo tener la ropa como yo quiero... he probado diferentes lavados, cantidades, detergentes y suavizantes... y no logro lo que deseo... que el olor del lavado permanezca una vez seca y doblada/planchada la ropa... y me agobio, y pruebo y pruebo... esta vez he cambiado el suavizante por uno de Vernel Frescor Azul, creo que se llama... anteriormente usé el del Bosque Verde, Aloe Vera y Talco. Creo que necesito probar alguno más, pero como la ropa de anoche, gracias a este diluvio no está seca, pues habrá que esperar para ver si realmente, el dinero de más que me he gastado, merece la pena...
PUCHERITO Y ROPA VIEJA
Soy malísima en la cocina, mala, pero mala... no me gusta, me parece perder el tiempo, no me sale bien la cocina, pero es mi asignatura pendiente. Los oseznos comen en comedor 5 días a la semana, y las cenas son más fáciles, los fines de semana, tiramos de abuelos y de comida facilita, tipo arroz o pasta... así que bueno, tirarmos como podemos.
He de reconocer que a mí la comida casera me encanta, adoro comer en casa de mis padres o de mis tíos, o de mis suegros (aunque a mi suegra le gusta innovar).
Uno de mis platos favoritos es el puchero, con arroz, y la ropa vieja, hecha con lo que sobra. Es típico en casa de mis padres comerlo los sábados, en invierno o en verano, a mí el calor no me importa.
Yo lo hago con la olla express, con pocas verduras (zanahoria, patata y apio), garbanzos y carne de ternera y pollo, hueso dejamón y espinazo. Lo tengo una horita hirviendo en la olla.
Luego aprovecho la carne desmenuzada, y con unas patatas fritas, cebollita y tomate hago la ropa vieja. Así tengo comida y cena, y un delicioso caldo para las sopas de los oseznos.
Ayer lo hice de tarde, así que tengo comida y cena hoy. Y 3 litros de caldo, suelo dejar 1, y los otros 2 al congelador.
He de reconocer que a mí la comida casera me encanta, adoro comer en casa de mis padres o de mis tíos, o de mis suegros (aunque a mi suegra le gusta innovar).
Uno de mis platos favoritos es el puchero, con arroz, y la ropa vieja, hecha con lo que sobra. Es típico en casa de mis padres comerlo los sábados, en invierno o en verano, a mí el calor no me importa.
Yo lo hago con la olla express, con pocas verduras (zanahoria, patata y apio), garbanzos y carne de ternera y pollo, hueso dejamón y espinazo. Lo tengo una horita hirviendo en la olla.
Luego aprovecho la carne desmenuzada, y con unas patatas fritas, cebollita y tomate hago la ropa vieja. Así tengo comida y cena, y un delicioso caldo para las sopas de los oseznos.
Ayer lo hice de tarde, así que tengo comida y cena hoy. Y 3 litros de caldo, suelo dejar 1, y los otros 2 al congelador.
ODIO PLANCHAR
Es de las tareas más repulsivas de la casa. Intento organizarme de manera que planchando una vez a la semana, no se me acumule mucha ropa, pero casi nunca lo consigo, porque casi nunca llevo la rutina de planchar una vez a la semana.
Lo que más odio son las camisas, no hay manera, y si no se ha tenido en cuenta que después de lavarlas hay que plancharlas a la hora de comprarlas, peor. antes las planchaba como lo hacía mi madre (no me voy a poenr a explicarlo), pero ahora he encontrado un truco mejor: pancho cuello, mangas por delante y por detrás, y la parte superior de detrás, luego abotono y así, tal cual, plancho pro delante y por detrás... una maravilla... o a lo mejor, como es novedad, me resulta menos traumático.
Otro truco que uso es clasificar la ropa por usuario. En cada una de las sillas del comedor coloco la ropa de cada miembro de la fmialia, y las sábanas en la mesa... para no aburrirme, depende del día, plancho una prenda de cada uno, o todas las prendas de uno...
Y por último, siempre con la tele puesta, al menos estoy entretenida con algo... odio planchar.
Lo que más odio son las camisas, no hay manera, y si no se ha tenido en cuenta que después de lavarlas hay que plancharlas a la hora de comprarlas, peor. antes las planchaba como lo hacía mi madre (no me voy a poenr a explicarlo), pero ahora he encontrado un truco mejor: pancho cuello, mangas por delante y por detrás, y la parte superior de detrás, luego abotono y así, tal cual, plancho pro delante y por detrás... una maravilla... o a lo mejor, como es novedad, me resulta menos traumático.
Otro truco que uso es clasificar la ropa por usuario. En cada una de las sillas del comedor coloco la ropa de cada miembro de la fmialia, y las sábanas en la mesa... para no aburrirme, depende del día, plancho una prenda de cada uno, o todas las prendas de uno...
Y por último, siempre con la tele puesta, al menos estoy entretenida con algo... odio planchar.
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